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Mostrando entradas de marzo, 2018

Tres pilares de la libertad. 3: Los incentivos

Opciones e información son los elementos en torno a los que se suele debatir sobre la libertad, y a ellas están dedicadas las dos entradas anteriores (aquí y aquí). Hay, por lo menos, un elemento más que a veces se olvida, pero que últimamente está haciéndose más presente, los incentivos, aunque se suele olvidar alguno de sus aspectos. Pongamos el juego del dilema del prisionero (aquí una descripción del juego, sin entenderla no tiene mucho sentido seguir leyendo). ¿Son los jugadores libres para no confesar? Si solo atendemos a los criterios de opciones e información, diríamos que sí. Sin embargo, es muy difícil decir que lo son, puesto que todos los incentivos juegan en contra de la cooperación (no confesar). No confesar es un riesgo muy grande. Está muy bien proponer que los jugadores elijan la libertad que otorga seguir el imperativo categórico de Kant y se vean impelidos a no confesar, pero no siendo un equilibrio, esta propuesta normativa es bastante vacua.

Podríamos intentar da…

Explorando con Stephen Hawking los confines de la ciencia

Por José María Agüera Lorente
«El espacio, la última frontera. Estos son los viajes de la nave espacial Enterprise (...) dedicada a la exploración de mundos desconocidos (...) hasta alcanzar lugares donde nadie ha podido llegar...» (De la serie de televisión Star Trek)

Se atribuye al padre de la fisiología moderna, Claude Bernard, la frase «l'art c'est moi, la science c'est nous». En ella se recoge mediante elocuente síntesis la que sería la característica definitoria de la ciencia, a saber, la investigación científica es una tarea colectiva que tiene que serlo por exigencias epistémicas, ya que la clave de su éxito reside en ese método que constituye la referencia universal a la que cualquiera con las luces intelectuales suficientes y la pericia apropiada se puede acoger para aportar conocimiento o validar el de otros. No es el caso del arte que, sobre todo desde la revolución romántica, está asociado en sus éxitos a nombres propios. Dicho de otra manera: nadie más que

Tres pilares de la libertad. 2: La información

Esta entrada es continuación de la anteriorTres pilares de la libertad 1: Las opciones

Un individuo puede tener muchas opciones a su elección, pero si las desconoce es como si no las tuviera. También puede conocer las opciones, pero sin saber a qué conduce cada una. En ese caso la capacidad de elegir está también limitada. Así, pues, la información es un elemento de vital importancia para tener libertad. Cualquier manera de organizar una sociedad de personas libres debe garantizar un mínimo de diseminación de la información sobre las opciones vitales y un mínimo de educación para poder comprenderla.
Llegados a este punto, podemos entrar en problemas. ¿Es evidente que debe garantizarse tal cosa? Una persona con poca información elige no informarse sobre las consecuencias de ciertas opciones. Puede informarse y elige no hacerlo. ¿Es inmediato que el Estado o quien sea debe hacerle llegar esa información o, por lo menos minimizar el coste de hacerlo, si es que era el coste de adquir…

No hieras mis sentimientos (¿son criticables los afectos?)

Por José María Agüera Lorente
«No existe en filosofía un asunto más elegante que la especulación de las diferentes causas y efectos de las pasiones tranquilas y violentas». (David Hume: Tratado de la naturaleza humana)
«La actividad más importante que un ser humano puede lograr es aprender para entender, porque entender es ser libre». (Baruch de Spinoza: Ética demostrada según el orden geométrico)
Hace unos meses escribí un texto al calor de los acontecimientos en Cataluña de octubre del año pasado que tituléDemocracia romántica, democracia ilustrada. En él confrontaba –no de manera sistemática, tengo que reconocer– dos maneras de vivir la democracia, a saber: una, la ilustrada, desde la normatividad de la razón; la otra, la romántica, desde la espontaneidad veleidosa de la sentimentalidad. La primera apela a la responsabilidad del ciudadano como referente a la hora de encajar su voluntad personal en el complejo sistema de las acciones políticas, la segunda cree en la voluntad popul…

Tres pilares de la libertad. 1: Las opciones

¿Cómo de libre es una persona? Comencemos por analizar sus opciones. En otras entradas analizaremos otros aspectos.


Un tal Lucas tiene que tomar una acción y se da cuenta de que solo tiene una alternativa, la A. Lucas no es libre para tomar esa acción. Si Lucas tuviera a su disposición las alternativas A y B sería un poco libre, y si pudiera elegir entre A, B y C, lo sería un poco más, aunque no podamos cuantificar cuánto más libre. Contar el número de alternativas no lleva a nada interesante. Por ejemplo, poder elegir entre A, B y C no tiene por qué dar más libertad que elegir entre A y K. A, B y C pueden ser alternativas muy parecidas entre sí, mientras que A y K pueden ofrecer una mayor diversidad a pesar de ser menos. Si Lucas aprecia poder elegir entre una mayor diversidad, podrá sentirse más libre en el mundo en que las opciones son entre A y K.
Si Lucas ya sabe que, entre A, B, C, elegirá A ¿será igual de libre si tiene A como única opción comparado con la situación en que pue…

La apuesta de Pascal

Esta es la apuesta de Pascal, que nos recuerda Siesp en su blog Misterios al Descubierto:
Si no crees que dios exista y en realidad no existe, no pasa nada.Si no crees que dios exista y en realidad sí existe, vas al infierno.Si crees que dios existe y en realidad no existe, no pasa nada.Si crees que dios existe y en realidad sí existe, vas al cielo. Es decir, en caso de que dios no exista, da igual lo que creas. En caso de que exista, es mejor creer que existe. Por lo tanto, es mejor creer en dios.
Ante este dilema (creer o no) como argumento para la creencia en dios se han opuesto muchas posturas: No hay razón para pensar que las consecuencias de creer o no creer sean las referidas en las proposiciones anteriores.La creencia por utilitarismo no sería aceptable.El razonamiento se basa en que la cuestión de la existencia de dios es debida al azar. Estas tres posturas, y algunas otras, van en la dirección de no reconocer las premisas del dilema (he de confesar que no entiendo bien la ter…