20 de diciembre de 2017

El origen de las religiones

 Por Alejandro Miñano

A comienzo del siglo III, el obispo de Roma Hipólito cita 32 sectas cristianas en competencia. Según el obispo Epifanio de Salamina, en su Panarion, escrito en el siglo IV, son 80 herejías, entre las que cuenta 20 sectas precristianas. A falta de un poder político que le permitiera obrar de una manera más contundente, la Iglesia preconstantiniana, que se tenía por ortodoxa, solo podía atacar verbalmente a los herejes.
Lo curioso es que la mayoría de esos ataques no eran con razonamientos teológicos, ni siquiera prácticos, se conformaban con una larga retahíla de insultos encadenados sin orden ni concierto. Entonces, ¿de dónde vienen tantas sectas, algunas precristianas, si la tradición nos dice que la Iglesia proviene directamente de los apóstoles? ¿Será posible que el cristianismo como idea fuese anterior al tiempo que se dice que vivió Jesucristo? Veremos algunas indicaciones sobre el tema.
Cabe destacar, dentro de las civilizaciones antiguas, que el cristianismo comparte creencias y ritos con otras religiones del pasado. Analizaremos algunas muy ligadas al cristianismo.
Mitraísmo:
El origen del mitraísmo puede remontarse al II milenio a. C. El nombre de Mitra es mencionado por primera vez en un tratado entre los hititas y los mitaníes escrito hacia 1400 a. C. Se destaca por ser una religión mistérica muy difundida en el Imperio romano entre los siglos I y IV d. C.
Las analogías con la religión cristiana son: la primera de ellas es que la madre de Mitra era virgen, llamada Madre de Dios; la siguiente es aquella que hace referencia a que Mitra nació en una cueva el 25 de diciembre y los pastores fueron los primeros en adorarlo. Le ofrecieron oro y esencia. Por otra parte, también Mitra era hijo del dios único Ahura Mazda, que lo envió a la tierra para redimir a la humanidad de sus pecados con su sacrificio. Después de enseñar en la tierra, fue muerto y sepultado, y resucitó al comienzo de la primavera y ascendió a los cielos.
Los mitraístas se bautizaban, comulgaban con pan y vino y creían en la resurrección, en el cielo y en el infierno. Solo en este culto, en la gnosis y en el de la Iglesia cristiana,  se unen el bautismo con la imposición de un signo en la frente. El día sagrado era el domingo. Mitra también recibía los apelativos de “La Luz”, “El Salvador”, el “Buen Pastor”, el “Mensajero de la Verdad”, el “hijo de Dios”, el “Redentor”, el “Cordero de Dios”. Fue enterrado en una tumba y después de tres días resucitó. Mitra fue asociado con el León y el Cordero.
El mitraísmo se representaba con una cruz en un círculo. Es curioso que los atributos del pater,  máximo nivel de iniciación en el mitraísmo, eran el gorro frigio, la vara y el anillo, muy similares a la mitra, el báculo y el anillo de los obispos cristianos, que son también llamados padres. Por último, el mitraísmo era un culto cerrado, con agrupamientos exclusivos y secretos como los cristianos de los primeros siglos.
Jesús con el disco solar, fresco del Juicio Universal (1320), de Pietro Cavallini
A continuación, analizaremos todos los nombres de Cristo que ha habido a lo largo de las civilizaciones y de sus mitologías. No sólo Mitra tuvo una concordancia con Jesucristo, aquí otros ejemplos de diferentes culturas y civilizaciones:
  1. HORUS (Egipto)
  • Nació de la Virgen Isis el 25 de diciembre en una cueva.
  • El parto de Isis fue anunciado por una estrella y fue atendida por tres hombres sabios.
  • Fue “bautizado” a los 30 años.
  • Al hombre que bautizó a Horus se le llamaba Anup “El Bautista”.
  • Horus tenía 12 discípulos.
  • Llevó a cabo muchos milagros.
  • Caminaba sobre las aguas.
  • Horus fue crucificado y enterrado. Resucitó después.
  • Se le conocía también como “La Luz”, “el Mesías”, “el ungido de Dios”, “el hijo del Hombre”, “el buen pastor”.
  1. KRISHNA (India)
  • Nació de una Virgen llamada Devaki.
  • Su padre fue carpintero.
  • Su parto fue asistido por Ángeles, pastores y hombres sabios que le entregaron como regalo oro, mirra e incienso.
  • Fue perseguido por un tirano que asesinó a miles de niños.
  • Resucitó a muertos y curó a leprosos.
  • Predicaba en parábolas enseñando la caridad.
  • Se transfiguró frente a sus discípulos.
  • Fue crucificado en un árbol.
  • Después de muerto, se puso en pie y ascendió a los Cielos.
  • Conocido como “el Redentor”, “el señor de los Señores”.
  1. ATTIS (Frigia)
  • Nació de la virgen Nana un 25 de diciembre.
  • Fue crucificado en un árbol para la salvación de toda la humanidad.
  • Fue enterrado pero resucitó al tercer día encontrando su tumba vacía. Resucitó un 25 de marzo.
  • A sus discípulos los bautizó con su sangre, de tal modo que sus pecados fueron lavados.
  • Denominado como “Buen Pastor”, “El Supremo Dios”, “El Unigénito Hijo de Dios”.
  1. DIONISIO (Grecia)
  • Nació de una virgen un 25 de diciembre y en un pesebre.
  • Realizó una procesión triunfal montado en un burro.
  • Transformó agua en vino.
  • Dio de comer alimento sagrado a sus seguidores y recibieron así el cuerpo de Dios.
  • Resucitó entre los muertos un 25 de marzo.
  • Es identificado con el símbolo del carnero y el cordero.
  • Denominado como “Rey de Reyes”, “el Redentor”, “el Alfa y el Omega”, “El Salvador”
Debo aclarar de manera enérgica que lo expuesto en líneas anteriores sobre el paralelismo de muchos dioses con la figura de Jesucristo no es firme ni precisa,  puesto que la mitología vacila a la hora de consultar las fuentes. Por ejemplo,  con las fechas del nacimiento, como es el caso de Krishna: se considera su nacimiento el 5 de septiembre. De hecho ese día es de fiesta nacional hindú. Pero también la fecha exacta del nacimiento de Jesús de Nazaret aún es muy debatida. La mayoría de historiadores se inclina por creer que la celebración del nacimiento de Jesús el 25 de diciembre se debe a la antigua celebración del nacimiento anual del dios-Sol en el solsticio de invierno (natalis invicti Solis), adaptada por la Iglesia católica en el tercer siglo d. C. para permitir la conversión de los pueblos paganos.
Según la fuente consultada, el 25 de diciembre ya estaba establecido desde hacía mucho tiempo como el del nacimiento del Sol Invicto en el Imperio Romano, cuando el papa Liberio lo decretó como día del natalicio de Jesús en 354 d. C (siglo IV); es decir, varios siglos después de la ejecución del nazareno y de la muerte de sus apóstoles. La Iglesia Católica adoptó esa fecha de la antigua religión grecorromana para captar la atención de los paganos sobre la figura central del cristianismo pero sin ningún fundamento histórico. Se trataba de una fecha muy reverenciada por los paganos y establecida desde hacía siglos. La Iglesia lograba así introducir la navidad sin cambiar las costumbres festivas de los paganos. Las iglesias anglicanas, evangélicas y rumanas mantienen también esa misma fecha del 25 de diciembre como la del natalicio de Jesús pero fueron simples escisiones de la católica en siglos posteriores. Las iglesias ortodoxas y otras orientales celebran la Navidad el 7 de enero sólo porque mantienen todavía el calendario juliano (que data del 46 a.C cuando lo instituyó Julio César) pues se oponen al modificado por el papa Gregorio XIII, quien ajustó el calendario anterior en 1582 para evitar el desfase de los equinoccios y solsticios por un exceso de años bisiestos que el calendario juliano no tenía en cuenta, pero en realidad, se trata de la misma fecha histórica.
No obstante, todas las civilizaciones, cada cultura, con su asiento religioso, están unidas entre sí a la hora de tener muy presente una figura que represente los valores y creencias de una religión. Otra de las religiones que guardaba similitudes con el cristianismo era el gnosticismo, movimiento filosófico-religioso del siglo I a. C.  Sus libros van desde los Hechos de los apóstoles, el apocalipsis, varios evangelios, por destacar algunos. El fin del gnosticismo era procurar la salvación del espíritu a través del conocimiento no mediante un ceremonial. Los sacramentos gnósticos son varios, destaca, por ejemplo:
  1. El bautismo: símbolo de admisión de la comunidad.
  2. La unción: se celebraba junto con el bautismo. Se ungía varías partes del cuerpo
  3. El “sello”: marcaban el lóbulo de la oreja derecha de los fieles como signo de pertenencia a Cristo.
  4. La eucaristía: como la representación de la carne y la sangre de Cristo.
Para los gnósticos, Cristo no vendría a salvar a la Humanidad del pecado, sino a revelar a los hombres su origen divino y que puedan alcanzar su salvación.
Al parecer, Apolonio de Tiana, que nació el año IV a. C. fue concebido tras un sueño místico de la madre, anduvo entre los pobres predicando la justicia, expulsó a demonios, resucitó muertos, fue condenado a muerte y sus seguidores dicen que resucitó. Hasta el siglo V su reputación se mantuvo viva incluso entre los cristianos.
El erudito bíblico Bart Ehrman  describe a Apolonio de Tiana en la introducción a su libro sobre el Nuevo Testamento:
Aún antes de nacer, se sabía que sería alguien especial. Un ser supernatural le informó a su madre que el hijo que ella iba a dar a luz no sería un simple mortal, sino un ser divino. Él nació de un milagro, y se convirtió en un joven inusualmente precoz. Como adulto, dejó su hogar y emprendió su ministerio de predicación, implorando a sus escuchas a vivir, no por lo material del mundo, sino por lo espiritual. Reunió un número de discípulos a su alrededor, quienes se convencieron de que sus enseñanzas eran de inspiración divina, esto debido a que él mismo era un ser divino. Él lo demostró realizando muchos milagros, curando enfermos, expulsando demonios, y reviviendo muertos. Pero al final de su vida él despertó cierta oposición, y sus enemigos lo entregaron a las autoridades Romanas para que fuera juzgado. Aun así, luego de dejar este mundo, retornó para encontrarse con sus seguidores y convencerlos de que no estaba muerto, sino viviendo en un reino celestial. Tiempo después, algunos de sus discípulos escribieron libros sobre él.
Reflexión personal
El hombre siempre ha estado bajo una nube de interrogantes, de dudas, de crisis, que gira en torno a un sistema de mitos y creencias cuya principal función es canalizar la fe, la esperanza y la alegría. Sin embargo, siempre queda en la mente una nube llamada “misterio de la vida” que se queda depositada como semilla y que va ligada a nuestras vidas como una sombra inherente. Quiero destacar que el propósito de cada uno de nosotros  es  indagar en nuestro ser más íntimo y  personal, no dejar como evidencias claras y rotundas que las religiones sean nuestra única respuesta a nuestros pensamientos y direccionen nuestras vidas con leyendas imprecisas, con profetas transfigurados en cada civilización y con mitos remedados que retornan en cada cultura. De esta manera, mi enfoque ha sido siempre el de intentar comprender el posicionamiento del hombre en el universo, su relación directa con la divinidad, el contacto con nuestro Yo superior y la apertura hacia unas dimensiones que van más allá de lo tangible. Éstas y otras cuestiones van más allá de los dogmas, credos y leyes, pudiendo encontrar las respuestas (si algún día dejamos de leer la cartilla del parvulario llamada sistema de religiones) en nuestro interior, concretamente, en esa llama divina, eterna, enérgica que nos envuelve a todos. Me quedo, para cerrar líneas, con lo que escribió el poeta inglés William Blake: «ver un mundo en un grano de arena, un cielo estrellado en una flor silvestre, tener el infinito en la palma de su mano y la eternidad en una hora». He ahí la gloria: sumergirse en aquella Energía bienhechora que nos llena de sentido y alegría.
En definitiva, las religiones, sean cual sean sus orígenes, son cosas de grupos y sociedades donde el hombre queda totalmente estructurado. La religión que hay que profesar es la de la aspiración hacia el reino de la libertad, donde se colocará de nuevo al individuo en la fuente original de la vida. El único viaje espiritual es individual y no puede estar organizado ni estructurado y no sólo hay un camino, aunque todos tenemos el mismo destino. Como dijo Buddha: Al igual que la vela no puede arder sin fuego, el hombre no puede vivir sin vida espiritual.
Enlaces sobre el tema:

9 comentarios:

  1. Me gustaria que hiciese una reflexión en cuanto al origen de las religiones, pero edeade una ubicación íntegramente ancestral, desde los balbuceos del animismo como fundamento del ser, de cada ser, ya fuera ser humano, ser vivo, ser inerte e incluso ser invisible.
    En mi manera de verlo, desde el primer humano (hábilis), o quizás antes, empezamos a intentar aplicar la lógica a la existencia de las cosas y los sucesos. La lógica actual nos lleva a pensar que lo realmente más se aproxima a la descripcion de la realidad es La Ciencia.
    Saludos.

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  2. Dependiendo de que raza estemos hablando para realizar una reflexión ancestral adecuada, mi base parte de la religión indoeuropea: antigua India, Grecia, Persia, itálicos germanos, etc, situándonos en la Edad del Broce, como máximo pico de la religiosidad indoeuropea, cuyo núcleo étnico es la raza nórdica. Desde este punto de salida se puede hacer un análisis íntegramente ancestral, pues es la raíz de nuestra auténtica religiosidad. Por ejemplo, Apolo es de origen nórdico. Cada invierno se marcha a la tierra de los hiperbóreos y vuelve rejuvenecido en la primavera. Después se convierte en el protector de las artes y es el que preside el coro de las musas. Apolo, dios extranjero, al igual que los dorios, conquista para sí el santuario de Delfos (dedicado a la diosa Gea). Antes estaba en el Santuario dórico de Amiclea, cerca de Esparta (época romana). Apolo: dios solar que representa la espiritualidad pura. Apolo lucha entre las fuerzas que elevan y las que arrastran hacia lo bajo, tal como se plasma en su lucha contra la serpiente Tifón; es una lucha eminentemente interior. Apolo es la divinidad, junto a Cronos-Saturno, que representa la Edad de Oro, en Hiperbórea, representados por cisnes. Apolo, antes de llegar a Grecia, había viajado por el Asia Menor y conserva algo de oriental.
    Los rasgos más comunes de la religiosidad indoeuropea son:
    No nace de ninguna forma de temor. No temen a la muerte. No temen a Dios. Su Dios no es un Dios castigador. No creen que Dios concibiera el mundo. Para el indoeuropeo el mundo era antes bien un orden fuera del tiempo: hombres y dioses tienen su sede, su camino y su misión. Creen en una eterna alternancia de mundos que nacen y desaparecen, en “reiterados crepúsculos de los dioses”, ej.: cataclismos, catástrofe cósmica.. No creen en el juicio final, ni en el advenimiento de un reino de dios. No fueron creados por Dios, ni a la voluntad de un creador. No están sumisos a Dios. La religiosidad indoeuropea no es servidumbre. No implora a su Señor del esclavo despreciado. Confían de una comunidad que abarca a hombres y dioses.
    ¿Cómo honraban a una divinidad?
    Educación. Respeto. Rezan de pie, con la mirada dirigida al cielo y brazos extendidos.
    Otro ejemplo: el judío adora a Dios. La palabra “adora” significa “ser esclavo”.
    La comunidad judía reza postrado, y su Dios es opresivo, castigador y el hombre está empequeñecido.
    El hombre de religiosidad puramente indoeuropea confía en una comunidad que abarca a hombres y a dioses. Ya lo expresó Platón en “El Banquete”: “recíproca amistad entre los hombres y los dioses”.
    El espíritu indoeuropeo busca la sabiduría, los judíos cristianos buscan ansiosamente las revelaciones, la obediencia, para llegar a Dios.
    Rafael Espínola lo expresa muy bien: «y nosotros, los que estamos tachados de carecer de creencias religiosas, sólo porque rompimos las ataduras de la superstición y amamos la Libertad, también tenemos nuestro Dios, pero tan puro, que no encontramos ningún símbolo que lo represente, sino que lo adoramos en su esencia misma, que es la SABIDURÍA.»
    La religiosidad griega, de base indoeuropea, es religiosidad de este mundo y una de sus semillas más características es que no conocían el sentimiento del pecado, no se sentían víctima, para ellos no existía el miedo ni el sufrimiento, ni la mortificación para elevarse ante Dios.
    El hombre griego quiere honrar a la Divinidad manteniéndose en medio de la fatalidad de vida humana. Honraban la divinidad que hay en él.
    Los griegos ejercían un tipo de espiritualidad Solar, como por ejemplo los dorios, por tanto la búsqueda de la Trascendencia no era ajena para ellos. El pueblo griego conocía la Iniciación Espiritual, pongamos el caso los Misterios de Eleusis.
    La creencia del pueblo judeo-cristiano se reducía a la mera creencia y Fe en lo alto, sin otros paliativos. El espíritu griego hacia buen uso de la libertad que posee en el sentido de poder marcar su propio camino superando determinismos y condicionantes que pueden parecer fatalmente insalvables.

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  3. Lo que he expuesto en el comentario anterior son trazas de un tema complejo y a la vez interesante. Te recomiendo que visites el siguiente enlace, ahí podrás encontrar muchas respuestas relacionadas con las religiones antiguas, enmarcada siempre bajo una visión ancestral.
    https://septentrionis.wordpress.com/category/religiones/
    También te enlazo otra web interesante:
    http://es.metapedia.org/wiki/Religi%C3%B3n_indoeuropea
    Este es mi blog personal: https://animasmundi.wordpress.com/

    Espero haber aclarado tus dudas. Un saludo.

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  4. Tengo varias preguntas. El motivo de mis preguntas es que la información publicada aquí me parece muy sospechosa. En ninguna parte se cita fuentes o referencias. La única cita es la de Bart Ehrman, de un libro del autor sobre el nuevo testamento (sin mencionar cual libro, Ehrman a publicado varios libros sobre el tema).

    El caso es que cuando se habla de mitos es posible citar las fuentes originales en las que fue escrito el mito. Por ejemplo, el mito de la Atlántida de Platón procede de los diálogos Timeo y Critias, escritos por el filosofo.

    Teniendo en cuenta esto, mis preguntas son: ¿En que texto egipcio se menciona que Horus fue bautizado? ¿En que escrito se menciona que Horus tenía doce discípulos? ¿En donde aparece que Horus fue crucificado y resucitó?

    Por último, en tu comentario recomiendas una página web de metapedia. No me parece muy confiable como fuente de información dado que metapedia es un sitio publicado por y para ultraderechistas y neonazis.

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    Respuestas
    1. El tema de “las mil caras de Cristo” acarrea todo tipo de polémicas y dudas, pues no hay fuentes indiscutibles y es difícil de citar referencias objetivas ya que es “vox populi” procedentes de todo tipo de creencias y supersticiones. Por ejemplo, Horus representa el Sol y que son doce las constelaciones que recorre a lo largo del año en las astronomías, correspondiendo a doce discípulos de Horus, lo mismo que en los mitos mitraicos estaban representados los doce signos del zodíaco. Por otra parte, hay un documental de Zeitgeist que nombra que Horus tiene doce discípulos y que nació el 25 de diciembre. Otra vez, las cábalas interpretativas oscilan de un lado a otro, sin que nadie ponga las cartas sobre encima de la mesa de manera objetiva. Igualmente, el sol invictus es otro culto en el que los ciclos solares forman parte del culto y por eso el día más importante del año coincidía con la "muerte y resurrección" del sol.
      Lo más probable es que los doce apóstoles representen la manifestación de los astros. No soy experto en mitología egipcia, pero hay numerosas teogonías para un mismo dios y diosa, dependiendo del culto y de la época en que se rendían los cultos.
      Simbólicamente, el sol detiene su movimiento de "caída" o muerte y recupera su movimiento de "ascenso" o resurrección. De ahí la fecha clave del 25 de diciembre en todas las civilizaciones.
      Sobre la página web que recomiendo (metapedia) no valoro, ni mucho menos, la ideología ni su política. Aprecio, eso sí, el contenido de la misma y en cuanto a su contenido a la civilización griega, para mi opinión, está bastante bien y se ajusta a los criterios. En la otra cara, podía recomendar enlaces de webs sobre ateísmo y de extrema izquierda cuyo resultado final es que no habría discusión sobre el tema de Dios y Jesús, simplemente se terminaría el debate. En definitiva, no apunto la matrícula a la hora de revisar fuentes, no discrimino a ninguna raza, política, cultura, a la hora de enfocar un tema. Por encima de todo hay que ser tolerantes y no discriminar un pensamiento ni una ideología. De todas formas, he recomendado el enlace por temas metafísicos y religiosos, nunca por destacar e impulsar su línea política o ideológica. Subrayo este punto: el debate de “las mil caras de Jesús” no existen fuentes fiables, sólo podemos agarrarnos a la Fe de cada cultura o civilización. Nuestros basamentos religiosos proceden de esa “Fe ciega”, nadie tiene en su poder la verdad absoluta. Yo lo llamaría el “sudoku religioso”. Nos faltan eslabones perdidos para levantar los cimientos de las religiones. Hay muchas combinaciones y el sincretismo juega un papel muy importante.
      Sobre Ehrman, su libro es Did Jesus Exist?: The Historical Argument for Jesus of Nazareth. De todas formas, tiene varios documentales en Youtube que habla sobre el tema, con mucha fuerza a la hora de encarar dicho debate. Recomendado 100%. Pero, desde luego, todo es discutible, sólo era otro enfoque, por sumar algo más de misterio al tema de las religiones.

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    2. ¿Quién es el dueño de la verdad? Me acaban de recomendar un libro: "La idea de un “recuerdo arquetípico”, no es un proceso psíquico de la memoria-alma, sino huella, impresión de un inconsciente colectivo de nivel superior que tiene lugar en la concepción hiperbórea de espíritu ancestral. Concepción ésta, que nos permite establecer la hipótesis de por qué Jesús de Nazaret sufrió tanta resistencia en la cultura semítica cabalizada de la época. Por el contrario, los pueblos paganos, en mayor o menor medida, más tarde o más temprano, fueron incorporando el cristianismo a sus ethos culturales porque existían previamente elementos esenciales de un espíritu indo-ario que se continuaban en Cristo y la cristiandad. ¿Fue Jesús un Príncipe Hiperbóreo?"
      El enlace es: http://www.lulu.com/shop/lucas-carena/jes%C3%BAs-cristo-pr%C3%ADncipe-hiperb%C3%B3reo/paperback/product-23355197.html

      Continúa la búsqueda de la verdadera cara de Cristo... ¿Quién tiene razón?
      Saludos y Feliz Natalis Solis Invictus!!

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    3. Mis preguntas no eran sobre la historicidad de los mitos egipcios. Está claro que plantear tal cuestión es un absurdo. No me imagino ningún historiador serio preguntarse si existió un dios con cuerpo de ser humano y cabeza de ave. Mis preguntas las hice respecto a la afirmación de que los relatos de los evangelios se basaron en mitos egipcios (que el cristianismo como doctrina precede al tiempo de Jesús).

      Voy a poner un ejemplo para explicarme mejor. Muchos especialistas afirman que el mito del diluvio como está escrito en el Génesis se basa en otros mitos anteriores procedentes de Mesopotamia. Es posible en ese caso comparar los textos del Genesis sobre el diluvio con textos escritos en tablillas y en escritura cuneiforme narrando esas otras versiones del mito. Es decir se coteja una versión con otra. Este tema está tratado en el libro "The Ark before Noah" de Irving Finkel.

      Si fuera cierto que los relatos del evangelio estuvieran basados en mitos egipcios, sería posible cotejar los relatos de los evangelios con otros textos que pudieran considerarse la contraparte egipcia de los mismos relatos y documentar las similitudes y las diferencias. Por eso mis preguntas. Entonces, ¿cuales son esos textos en los que se narra que Horus fue bautizado, tuvo doce discípulos, fue crucificado y resucitó?

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    4. Sobre le tema de metapedia. No estoy en desacuerdo que se discuta lo que se escribe ahí. En lo que estoy en desacuerdo es que se recomiende como si fuera un a referncia fiable. En general en esos portales de internet de grupos extremistas (de izquierda o de derecha) mezclan información con propaganda y por lo tanto hay razones para considerarlos dudosos.

      Si se trata de citar referencias podrían citarse trabajos académicos serios, por ejemplo de historiadores que hacen investigación rigurosa, hacen crítica de las fuentes, etc., o de arqueólogos que hayan hecho trabajo de campo, o de especialistas en textos antiguos que saben interpretar los textos a los que tienen acceso. Panfletos neonazis o seudocumentales como Zeitgeist podrían dejarse de lado sin problema.

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    5. Vamos a sintetizar mi artículo y los comentarios vertidos sobre el tema. Haber: en primer lugar, en mi artículo recalco que “debo aclarar de manera enérgica que lo expuesto en líneas anteriores sobre el paralelismo de muchos dioses con la figura de Jesucristo no es firme ni precisa, puesto que la mitología vacila a la hora de consultar las fuentes”; en segundo lugar, el artículo es un compendio de las creencias más populares de las principales deidades de cada civilización, es decir, sin entrar en mayores profundidades se realiza un esquema genérico que invita a seguir al lector hacia una búsqueda más exhaustiva; en tercer lugar, quiero destacar que no soy un experto en mitología egipcia. Mi blog (animasmundi.wordpress) se centra sobre la religiosidad, el culto y la creencia en la inmortalidad entre los griegos en el periodo arcaico, principalmente. Os recomendaría, sin ninguna duda, a Werner Jaeger como autor de referencia para estudiar la teología de los primeros cristianos y filósofos muchos antes que Cristo. Es el autor por excelencia y que puede disipar las dudas sobre la figura de Cristo; por último, agradecería a los lectores que aportasen más datos sobre este tema, además de recomendar libros y otras referencias, sin anular con el dedo webs de tendencias políticas y otras ideologías. Se pretende sumar, no restar.

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