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Mostrando entradas de agosto, 2017

El Positivismo y sus críticas

Hasta el fin de agosto os dejo con reposiciones de mis entradas más leídas en este blog. Esta es la número 1.

El Positivismo (o materialismo o naturalismo) dice que todas las teorías que construyamos acerca de la realidad deben ser validadas lógica y empíricamente. Proposiciones no susceptibles de ser validadas deben ser rechazadas.

Hay posturas positivistas que van más allá de lo anterior en el sentido de que afirman más cosas. Son ideas de algunos positivistas en particular o de alguna corriente basada en el positivismo, como el empirismo lógico. No hablo de ellas ni las defiendo o ataco (no ahora). Me restringiré a la definición del primer párrafo.

Esto implica un cambio de línea de investigación muy importante respecto al no-positivismo. Así, se rechazarán hipótesis del tipo "acción divina" o "milagro" mientras no se encuentre evidencia para ello.

También se rechazarán apriorismos derivados de cualquier prejuicio o ideología. En las ciencias médicas y sociales…

Temores apocalípticos a la sombra de Prometeo

«Y ordenó el Señor Dios al hombre, diciendo: de todo árbol del huerto podrás comer, pero del árbol del conocimiento del bien y del mal no comerás, porque el día que de él  comas, ciertamente morirás». (Génesis, 2:17)
«Quien no haya experimentado la seducción que la ciencia ejerce sobre una persona, jamás comprenderá su tiranía». (Mary Shelley: Frankenstein o el moderno Prometeo).
Por José María Agüera Lorente He visto recientemente la última aportación a la saga cinematográfica del planeta de los simios, La guerra del planeta de los simios; una película de factura técnica impecable y de sólido empaque narrativo. Es buen cine, y atractivo para todo tipo de público, lo que no es fácil de conseguir; pero es que, además,  sus virtudes van más allá de lo estrictamente cinematográfico para apuntar al trasfondo del que asoman cuestiones que siempre han sido trascendentes para la humanidad. Sobre un par de ellas quiero compartir aquí alguna reflexión.



Para empezar, considero que cabría incl…

Ser de izquierdas o de derechas. Los objetivos y las restricciones.

Hasta el fin de agosto os dejo con reposiciones de mis entradas más leídas en este blog. Esta es la número 2.

Desde la izquierda se suele pensar que ser de izquierdas es seguir las ideas del progreso, de la solidaridad y de la igualdad, mientras que ser de derechas significa no dar importancia a las desigualdades humanas, asentar los privilegios de los ricos y estar anclado en ideas caducas.

Desde la derecha se tiende a pensar que ser de derechas es abogar por una sociedad ordenada y estable en la que cada ser humano pueda encontrar su sitio, con trabajo incluido. Ser de izquierdas, en cambio, implica diluir la responsabilidad individual y llevar a la sociedad por caminos tortuosos para perseguir utopías irrealizables.
Hoy en día, sin embargo, es muy frecuente oír cómo la derecha rechaza que la izquierda se apropie de las ideas de igualdad, progreso y solidaridad, mientras que la izquierda, a su vez, rechaza que solo la derecha quiera una sociedad ordenada y estable. Ninguna se ident…

Un tirón de orejas a Mario Bunge (con todo el cariño)

Hasta el fin de agosto os dejo con reposiciones de mis entradas más leídas en este blog. Esta es la número 3.

Mario Bunge, gran filósofo cuyos ensayos sobre el método científico llevan años encima de mi escritorio y cuyos escritos sobre ciencia y pseudociencia son de necesaria lectura, en su libro "Las pseudociencias ¡vaya timo!", escribe: "...todos los estudiantes de económicas y empresariales deben estudiar microeconomía neoclásica. Sin embargo, es improbable que usen dicha teoría para abordar algún problema económico de la vida real. La razón de tal inutilidad es que algunos de los postulados de esa teoría son abiertamente irreales, otros excesivamente difusos y difícilmente comprobables. En efecto, la teoría supone que todos los actores del mercado son libres, mutuamente independientes, perfectamente bien informados, igualmente poderosos, inmunes a la política y completamente racionales, es decir, capaces de elegir la opción que con mayor probabilidad maximizará la…

Homero, ¡Presente!

El espectáculo que la compañía de teatro “El aedo” ofreció el pasado 28 de julio en Granada (España) fue una pesadilla, un horror, una gran mentira, un montaje hecho al estilo de los programas reality show que arrasan en los medios, porque son productos comerciales y vacíos que sólo aportan basura a nuestra sociedad perjudicando seriamente la salud cultural. La compañía de teatro lapidó a Ulises con miserias, mentiras, calumnias y trapos sucios;  invirtió los simbolismos de Homero, referente de la cultura griega.

El mundo homérico tiene una forma de ver la verdad que ha llegado a nosotros  convirtiéndose en una tradición poética, en parte por reflejar su sociedad, no tan distante y lejana como podemos creer. En Homero, por ejemplo, se puede destacar las relaciones del hombre con la naturaleza, del hombre con el hombre, del hombre con dios, donde la ética, la moral y la psicología son las herramientas fundamentales del hombre para posicionarse ante la vida. Nuestro mundo,…

Materialismo y positivismo. Cuestión de orden

Hasta el fin de agosto os dejo con reposiciones de mis entradas más leídas en este blog. Esta es la número 4.

A menudo se dice que el materialismo o el positivismo son una postura metafísica, queriendo decir, según entiendo, que se trata de una concepción apriorística de cómo es la realidad y cómo se puede entender y que, como tal, está injustificada, puesto que de la realidad solo conocemos su apariencia ante nosotros.

No lo veo así. Ni mi materialismo ni mi positivismo (no sé si son las palabras adecuadas, tal vez otros materialistas o positivistas digan cosas distintas) se refieren a ninguna esencia de la realidad (ni yo ni nadie sabe qué es eso). Mi postura es la siguiente.
Cuando digo que soy materialista estoy solamente constatando que todas las teorías que tenemos acerca de cómo explicar la realidad son materialistas. De igual manera, cuando digo que soy positivista, solo constato que el método que tenemos para desarrollar esas teorías, el científico, se puede resumir en “méto…