Ir al contenido principal

Solidaridad social y responsabilidad individual

José Luis Ferreira

Hace un tiempo publiqué unos tuits, que recojo aquí con parte del pequeño debate que les siguió.


Los que se definen comunistas ¿saben que nunca han mostrado cómo funcionaría esa sociedad ni cómo se llegaría a ella?

Los que se definen anarcocapitalistas no necesitan mostrar cómo funcionaría: que cada uno haga la que quiera y que sea lo que dios quiera.

Los que quieren un socialismo cooperativista, ¿saben que la cooperativa es un tipo de empresa y no un modelo social?

Los que quieren una economía del bien común, ¿saben que ellos no deciden lo que es el bien común?

Los que quieren una economía basada en recursos (proyecto Venus), ¿dirán alguna vez algo concreto?

Los que desaprueban defender la competencia para beneficiar al ciudadano por ser capitalismo, ¿presentan propuestas mejores?

Los que desaprueban la solidaridad social por coercitiva aún si es preferencia mayoritaria, ¿tienen mejor manera de agregar preferencias?

Los que tienen miedo a la iniciativa privada y a la responsabilidad individual, ¿tienen mejor manera de garantizar la libertad?

Hay muy poca liberalidad en algunos que se hacen llamar liberales.

Hay muy poco progresismo en algunos izquierdistas que profesan ideas anticuadas.

Al final, la sociedad es la búsqueda constante de un equilibrio tolerable entre la responsabilidad individual y la solidaridad social.

Al final, en la sociedad siempre habrá quien prefiera resolver los problemas con su fe, su buena fe, pero eso no les dará la razón.

Esta es parte de la conversación que siguió:

-Más o menos igual que todo el resto de las teorías económicas. No veo libre mercado, liberalismo ni socialismo real en ningún país.

-Yo: Entonces estás de acuerdo en ir mejorando lo presente. ¿Cómo? para la respuesta usa lo que sabemos de Economía.

-hay que mejorar lo que tenemos como sea, porque obviamente no está funcionando bien.

-Yo: Como sea, no, que todo puede ir peor.

-claro que puede ir a peor, pero el que tenemos ahora dista mucho de ser ejemplar.

-Yo: En eso estamos de acuerdo.

-por que, no estas de ac con los objetivos del P Venus?

-Yo: Como dicen los católicos, el camino al infierno está pavimentado de buenas intenciones. Esas las tenemos todos.

-Yo: Por estar de acuerdo, lo estoy con las respuestas de las candidatas a Miss Universo: la paz en el mundo...

-no hay nada a-cientifico en plantearse grndes objetivos

-Yo: No, pero es que yo no me he metido con eso.

-o con Hayek: la libertad total en el mundo...

-Yo: También

Comentarios

Entradas populares de este blog

El mito de la filosofía oriental (Andrés Carmona)

28/05/2016.
Roberto Augusto ha publicado recientemente un texto provocador criticando la historia de la filosofía estándar por considerarla eurocéntrica en tanto que meramente occidental y que ignora la filosofía oriental. Daniel Galarza ha respondido a su artículo, recibiendo otra respuesta del propio Roberto Augusto.

«La pobreza es un estado mental»: desigualdad y el mito de la meritocracia

«La injusticia siempre exige justificaciones y argucias; las causas justas mucho menos». (Robert Trivers: La insensatez de los necios)
 Por José María Agüera Lorente Oigo la escueta noticia a través de la radio: Ben Carson, el secretario de vivienda estadounidense, afirma que la pobreza es «un estado mental». Busco en internet qué hay tras lo que aparece en forma de titular en varios medios digitales. Así me entero de que el señor Carson, neurocirujano de oficio, fue el primer afroamericano en ser nombrado jefe de neurocirugía pediátrica en el Centro Infantil Johns Hopkins de Baltimore. Negro, es decir, hombre perteneciente a una minoría que, atendiendo a los datos estadísticos de toda índole, es el grupo de la ciudadanía que más sufre la pobreza en un país de por sí con un importante índice de desigualdad; para ponerlo en cifras, el índice de Gini, que cuantifica la desigualdad en los Estados, se situó en la república norteamericana en 0,48 puntos según informe de 2015, siendo en Es…

El pensamiento débil, el pensamiento oscuro, el pensamiento desordenado y el pensamiento crítico

Por Matías Suarez Holze

La finalidad del presente texto pretenderá ser la de analizar cuatro diferentes formas de pensar. Primero, pasaré a realizar un esbozo de las principales características de estas para contrastarlas entre sí, luego las llevaré a un análisis un poco más extenso.

1) El pensamiento débil se caracteriza por el desinterés y/o el repudio al rigor, la argumentación racional, los criterios estrictos de verdad, la evidencia empírica y la falta de búsqueda de la coherencia tanto interna como externa. Tiene la costumbre de dar afirmaciones a priori, sofística y dogmáticamente sin ningún tipo de respaldo. En el mejor de los casos subestima la racionalidad; en el peor la desprecia de forma explícita. La consecuencia de este tipo de pensamiento es el relativismo gnoseológico, o al menos, algo similar. Este modo de pensar es característico de algunos romanticismos y posmodernismos filosóficos.
2) El pensamiento oscuro se caracteriza por ser ininteligible. A diferencia del prime…