20 de febrero de 2017

El Arte de la Guerra (Reseña).



He disfrutado mucho leyendo El arte de la guerra de Sun Tzu. Una obra eterna que, a pesar de que fue escrita sobre el siglo IV a.C., mantiene su plena actualidad. Es mucho más que un libro de estrategia, más que un tratado sobre la guerra, es una obra de sabiduría con un mensaje inmortal. Uno de los aspectos que destaca su autor en este libro es la necesidad de conocerse a uno mismo como la base de todo poder.
1)    Para dominar a los otros primero hay que avanzar en el camino del autoconocimiento. Sun Tzu nos dice con gran acierto: «Si conoces a los demás y te conoces a ti mismo, ni en cien batallas correrás peligro; si no conoces a los demás, pero te conoces a ti mismo, perderás una batalla y ganarás otra; si no conoces a los demás ni te conoces a ti mismo, correrás peligro en cada batalla.» En otro momento insiste en esta misma idea: «Hacerte invencible significa conocerte a ti mismo; aguardar para descubrir la vulnerabilidad del adversario significa conocer a los demás. La invencibilidad está en uno mismo, la vulnerabilidad en el adversario.» 

2)    Una de las características fundamentales de todo general es la astucia, eso es lo que nos acerca a nuestros propósitos: «Cuando se conduce a los hombres a la batalla con astucia, el impulso es como rocas redondas que se precipitan montaña abajo: ésta es la fuerza que produce la victoria.»

3)    Hay que planificar nuestras acciones, anticiparse al adversario: «Los que anticipan, se preparan y llegan primero al campo de batalla y esperan al adversario están en posición descansada; los que llegan los últimos al campo de batalla, los que improvisan y entablan la lucha quedan agotados.»

4)    El orden y la calma son dos atributos básicos de todo buen líder: «Utilizar el orden para enfrentarse al desorden, utilizar la calma para enfrentarse con los que se agitan, esto es dominar el corazón.» Ese orden debe estar en la mente de las personas y también en nuestra manera de vivir.

5)    Los buenos generales están comprometidos con el éxito y saben mantener la cabeza fría en situaciones difíciles: «se comprometen hasta la muerte, pero no se aferran a la esperanza de sobrevivir; actúan de acuerdo con los acontecimientos, en forma racional y realista, sin dejarse llevar por las emociones ni estar sujetos a quedar confundidos. Cuando ven una buena oportunidad, son como tigres, en caso contrario cierran sus puertas. Su acción y su no acción son cuestiones de estrategia, y no pueden ser complacidos ni enfadados.»
Es un libro breve, claro, con un profundo mensaje que os animo a leer.

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