25 de septiembre de 2016

Sobre el criterio de falsabilidad


José Luis Ferreira

En una entrada en Cuaderno de Cultura Científica César Tomé sostiene que la falsabilidad está en la actitud científica y no en las teorías.

Estos son mis comentarios:

Vayan por delante dos puntos de acuerdo que tengo con la entrada y algún comentario posterior:
  1. La falsabilidad es una actitud de los científicos.
  2. Estrictamente hablando, solo hay hipótesis, modelos y trabajos para validar o refutarlos.
Sobre el segundo punto, esto no evita que a los humanos nos guste ordenar hipótesis y modelos y llamar a algunas cosas leyes y a otras teorías. (Leyes como explicación de muchos fenómenos y teorías como modelos generales que tienen algunas leyes como primitivas y de las que se deducen otras leyes.)

Sobre el primer punto, de hecho, pienso que la ciencia es una actitud y que se corresponde con lo que hacen los científicos (intentar explicar y entender la realidad de la manera más certera posible), como digo aquí con más detenimiento.

Con todo eso no impide que el modelo no comparta algunas características que vienen dada por esta actitud científica y por las limitaciones cognitivas de los seres humanos. Así, las teorías (modelos) tendrán unas propiedades necesariamente:
  • Consistente (no contiene contradicciones)
  • Sinóptica (navaja de Ockham)
  • Presenta un cierto homomorfismo con la parte de la realidad que trata de explicar (estas manchas en este papel se corresponde con estas calles de esta ciudad o estos símbolos en estas ecuaciones se corresponden con estos fenómenos)
  • Con poder de explicación (son falsables, no cualquier estado que se puede describir en el lenguaje de la teoría será “el caso” que selecciona la teoría)
Lo que es “el caso” puede seleccionarse ad hoc (cuando no sabemos los mecanismos que explican los fenómenos), mediante un mecanismo determinista o mediante uno estadístico o probabilístico.

Cuánta precisión, conocimiento del mecanismo, universalidad o control de todas las variables pertinentes pidamos para que algo sea llamado ciencia es cuestión, en principio, semántica, aunque pueda tener su interés epistemológico para distinguir entre tipos de ciencia o entre ciencia y otra cosa (técnica, ingeniería, práctica…). En su acepción más general ciencia será el conjunto de conocimientos adquiridos usando el método científico (que es lo que marca la actitud). Uno puede interesarse por un problema, por ejemplo, la Astrobiología, y tener la actitud científica, pero en ausencia de ningún conocimiento (algún ejemplo estudiado de vida extraterrestre) todavía no será ciencia (a no ser que incluyamos en su definición el estudio de los extremófilos y el desarrollo de posibles modelos biológicos distintos a los terrestres).

La falsabilidad es la otra cara de la inducción y, en cuanto se reconoce que los errores de observación son posibles, acaban siendo la misma cosa. ¿Alguien ha observado un cisne negro, por ejemplo unas partículas súperlimínicas? Habrá que ver si no se ha cometido un error y para ello habrá que asegurarse de que la observación está bien hecha e incluso repetirla. Al final los procesos inductivos o falsacionistas nos llevan a la deducción (probabilística) por medio del mismo proceso de inferencia estadística, que es el modelo en que se explica el quehacer y el avance científicos.

Dicho de otra manera: a medida que aumentan los casos favorables a una teoría, aplicando la regla de Bayes, aumenta la probabilidad de que sea cierta. La inducción es una manera de alimentar con datos el proceso de inferencia estadística con el que damos o quitamos probabilidad a que la teoría sea cierta. Lo mismo ocurre con los casos que falsan una teoría. Si no hay error la inferencia estadística remitirá la probabilidad de la teoría a cero ante un caso que consiga falsarla. Si hay error en la observación, de nuevo será un proceso inductivo el que alimente con datos el proceso de inferencia estadística.

Por supuesto las propiedades anteriores son necesarias pero no suficientes. La astrología no es falsable puesto que no se mojan en decir lo que es “el caso”: cualquier no acierto se excusa porque también podía pasar. La homeopatía tal vez no lo sea si solo tenemos la práctica de algunos homeópatas que ven imposible cualquier intento de validación, pero lo será si es tomada por científicos que se adscriben al método científico (es decir, los que quieren explicar la realidad de la mejor manera posible). Un plano escala uno a uno, por muy realista y preciso que sea (y justamente por eso) tampoco es un modelo científico porque será igual de inmanejable que la realidad misma.

La teoría de la tierra plana cumple las cuatro características, pero ha sido falsada. Aún así es útil si uno la usa solo para andar por una ciudad o un país no muy grande. Además, porque es falsable permite diseñar experimentos o atender a observaciones que, de contradecir la teoría, nos da pistas de por dónde desarrollar una nueva teoría (al ver desde un barco que se acerca a puerto primero las montañas, luego los edificios altos y solo al final el puerto).

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