Ir al contenido principal

Solidaridad versus caridad. Conclusión.


José Luis Ferreira

Termino la serie de solidaridad y caridad. Aquí 1 y 2.

En un pueblo o pequeño barrio, donde todos se conocen, los pobres también son conocidos por todos, y cada uno tiene su pobre a quien dar limosna. Esto es caridad.

En una cuidad grande o en un país entero, donde uno se presenta de manera más anónima en sociedad, no acabamos de saber quién necesita nuestro apoyo y quien no. Consideramos que queremos ayudar a algunos de nuestros conciudadanos y les conferimos derechos a una renta mínima, a unos cupones de alimentación, a una educación gratuita, a asistencia médica,... y creamos instituciones para que así se haga. Esto es solidaridad.

No estaba mal la caridad, cuando uno es responsable de un pobre y no de todos, se resuelve mejor el problema del escaqueado. Cada uno tiene una obligación con su pobre y será muy notorio si no la cumple. No solo para los demás, sino para uno mismo, que sabe que su dejadez no se distribuye entre todos los pobres del país, sino que se sufre por su pobre, a quien conoce.

No está mal la solidaridad, evita que el pobre tenga que aparecer como pobre y sentirse humillado ante sus benefactores, gracias justamente a ese anonimato. También por esta razón la solidaridad permite cumplir aquello de que no sepa tu mano derecha lo que hace la izquierda.

Según la leyenda, alguien dijo algo así. Hay quien recuerda su muerte estos días.

Comentarios

Entradas populares de este blog

¿Y si Fernando Simón, Santi Gª Cremades y Martínez Ron estuvieran equivocados?

31/05/2020

Entre las muchas consecuencias de la pandemia de COVID-19 que está padeciendo el mundo entero, una de ellas es que la ciencia se ha colocado en el trending topic de la agenda política y mediática. Con resultados extremos y multitud de grados intermedios: desde una confianza en ella que raya la fe religiosa hasta el desprestigio de que no sirve para nada. Estos últimos la acusan de que un día dice una cosa y otro día otra: que si iba a ser menos grave que la gripe común y luego más grave que la gripe española, que si los niños son vectores y luego que ni contagian ni se contagian, que si el virus se contagia en superficies y luego que no es así, etc.

El mito de la filosofía oriental (Andrés Carmona)

28/05/2016.
Roberto Augusto ha publicado recientemente un texto provocador criticando la historia de la filosofía estándar por considerarla eurocéntrica en tanto que meramente occidental y que ignora la filosofía oriental. Daniel Galarza ha respondido a su artículo, recibiendo otra respuesta del propio Roberto Augusto.

El Positivismo y sus críticas

Hasta el fin de agosto os dejo con reposiciones de mis entradas más leídas en este blog. Esta es la número 1.

El Positivismo (o materialismo o naturalismo) dice que todas las teorías que construyamos acerca de la realidad deben ser validadas lógica y empíricamente. Proposiciones no susceptibles de ser validadas deben ser rechazadas.

Hay posturas positivistas que van más allá de lo anterior en el sentido de que afirman más cosas. Son ideas de algunos positivistas en particular o de alguna corriente basada en el positivismo, como el empirismo lógico. No hablo de ellas ni las defiendo o ataco (no ahora). Me restringiré a la definición del primer párrafo.

Esto implica un cambio de línea de investigación muy importante respecto al no-positivismo. Así, se rechazarán hipótesis del tipo "acción divina" o "milagro" mientras no se encuentre evidencia para ello.

También se rechazarán apriorismos derivados de cualquier prejuicio o ideología. En las ciencias médicas y sociales…