25 de octubre de 2015

Sé realista, pide lo imposible


José Luis Ferreira

Ese era uno de los eslóganes del mayo francés, y no es tan absurdo como pueda parecer. Los niños piden todo y por todo lloran si no lo consiguen. El niño no sabe qué es posible o conveniente y qué no. Simplemente lo pide todo y los padres se encargarán de darle lo más que puedan para acallar su llanto. Es un problema del tipo agente-principal donde el niño es el principal, que manifiesta sus preferencias y el agente es el padre que tiene la información y los medios que le faltan al principal. No descubro nada nuevo. Ya lo decía hace mucho el refrán: "El que no llora no mama".

Hay más ejemplos diarios, como el de la mujer que pide al hombre la luna para, por lo menos, que le dé un hogar o el hombre que le pide a la mujer que le haga un pan para, por lo menos, tener buenas tortas. Sí, he puesto ejemplos estereotipados, la razón es que en ellos se ilustra mejor el problema. En las relaciones menos estereotipadas debería primar otro modelo de relación, con más coordinación de preferencias y mejor reparto de la información.

Pondré dos ejemplos más:

1. Los sindicatos se aferran a no cambiar, o cambiar lo menos posible, el sistema de pensiones. Dentro de unos años habrá el doble de pensionistas, así que no cambiar algo es imposible. Pero una defensa numantina contra el cambio tal vez obligue al gobierno a hacer esfuerzos adicionales para sacar recursos de donde, con sindicatos más condescendientes, tal vez no se plantearía meterse. Si ahora gastamos 100 en pensiones, dentro de poco harán falta 200. Poniendo más impuestos a los ricos o haciendo cotizar más a las rentas más altas tal vez se puedan sacar 10. Lejos de los 100 que harían falta, pero mejor que nada.

2. Las sociedades de gestión de los derechos de autor y algunos de los pocos autores que ganan cantidades sustanciales con el monopolio intelectual defienden a capa y espada la limitación de las copias y los cánones a pesar de que esto supone una merma de eficiencia en la promoción de las obras. La producción nunca se ha limitado por la copia ni ha aumentado por extender el monopolio intelectual. La distribución, en cambio, sí se limita con las prohibiciones. El mercado informático se distorsiona con los cánones y la libertad se restringe con la invasión de la privacidad. Aunque no lo sepan, lo que están haciendo con esta defensa de su monopolio es presionar al gobierno a que se les compense de la manera que sea: con más subvenciones a los conciertos, con más premios literarios,.... o con más cánones y leyes Sinde si el gobierno sigue sin entender de qué va la movida.

Yo tiendo a ser condescendiente con el papel de llorones de los niños o de pedidores de lo imposible de sindicatos y de autores. Pero si un Vicenç Navarro o un Fernando Savater intentan decir que lo suyo es análisis racional yo debo decir que nones, que lo suyo sigue siendo llorar para mamar.

¿Acaso alguien ve aquí una manera de doblar el dinero para las pensiones? ¿O aquí una demostración de que la copia impide la creación? ¿No son más bien apelaciones a nuestros sentimientos, como hacen los bebés llorones?

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