5 de diciembre de 2014

El conocimiento como creencia verdadera justificada: nuevos contraejemplos à la Gettier y algunos intentos de respuesta

En un post anterior se aludía al desafío que suponían los ejemplos formulados por el filósofo Edmund Gettier a la definición tradicional de "conocimiento" como "creencia verdadera justificada". Los dos contraejemplos presentados por este autor en 1963 se han visto enriquecidos con nuevas aportaciones, y han traído de cabeza, desde entonces, a una nutrida pléyade de epistemólogos, que han tratado de responder a este desafío desde distintos enfoques. En esta entrada se van a presentar algunos otros contraejemplos à la Gettier formulados por distintos autores. Además, se mencionarán ciertos intentos de respuesta a Gettier, intentos argumentados desde perspectivas diferentes e incluso contrapuestas. Más adelante, en una entrada posterior, se comentarán las propuestas encaminadas no a solucionar, sino a disolver la supuesta importancia de los ejemplos de Gettier mediate una reformulación de la definición de lo qué sea conocimiento o a través de una relativización teórica y empírica de este concepto. Una información ampliada sobre estos apartados se puede encontrar en esta entrada de la Wikipedia y en esta otra de la Internet Encyclopedia of Philosophy.

1. Nuevos contraejemplos à la Gettier

A partir de la presentación en sociedad de los dos ejemplos de Gettier, que desafiaban la definición del conocimiento como una creencia verdadera y justificada, otros pensadores han aportado sus propios contraejemplos, en la misma línea formal y narrativa que los de Edmund Gettier.  Veamos algunos ejemplos.

El contraejemplo de La oveja en el campo, de Roderick Chisholm. Supóngase que alguien se encuentra en un prado contemplando lo que parece ser una oveja, aunque, de hecho, se trata de un perro disfrazado de oveja. Esa persona cree, a partir de esa percepción, que hay una oveja en el prado. Y en realidad está en lo cierto, porque hay una oveja detrás de una colina en mitad del prado (y se supone que la persona no puede verla). Por tanto, el observador tiene la creencia verdadera y justificada de que hay una oveja en el campo. Pero, ¿es realmente esa creencia un conocimiento? Un ejemplo similar, pero con vacas en lugar de con ovejas, es el que presenta Martin Cohen en su libro 101 Problemas de Filosofía.

  Oveja   Granero

La imagen de la oveja se ha obtenido de la página http://www.10imagenes.com/
 La image del granero pertenece a la página http://www.arqhys.com/

El contraejemplo de Los graneros falsos, de Alvin Goldman. Imagínese que una persona está conduciendo por el campo -parece que los escenarios rurales se prestan particularmente bien a estos contraejemplos- y contempla lo que parece ser exactamente un granero. Por lo tanto, esta persona piensa que está viendo un granero. Y de hecho eso es exactamente lo que está haciendo. Pero lo que ignora es que casi todo el vecindario consiste en graneros falsos, esto es, fachadas de graneros diseñadas para parecer exactamente como si fueran graneros reales cuando se observan desde la carretera. Si nuestro conductor hubiese estado observando una de estas fachadas falsas, habría sido incapaz de apreciar la diferencia; por lo tanto, su "conocimiento" de que estaba viendo un granero podría parecer escasamente fundamentado.

Cerillas

La imagen de las cerillas procede de la página http://www.puzzleclopedia.com/

El contraejemplo de El pirómano, de Brian Skyrms resulta algo artificioso, pero mantiene la estructura formal y argumental de los ejemplo anteriores. Un pirómano echa mano de una caja de cerillas que sabe son muy fiables. Nuestro personaje posee una excelente evidencia de la fiabilidad de estas cerillas en el pasado, tanto como de que las presentes condiciones (aire limpio y cerillas secas) son las idóneas si pretende encender con éxito una de esas cerillas. Por ello, tiene una buena justificación para creer que si extrae una cerilla de la caja y procede a encenderla, la cerilla se encenderá. Sin embargo, el pirómano no se ha dado cuenta de que esa cerilla en particular contiene impurezas y que no se encendería si no fuese por el repentino y extraño impacto de la radiación Q sobre la cerilla en el momento exacto en que aquél la roza contra la caja para encenderla. Así, su creencia es verdadera y está bien justificada. Pero, ¿es conocimiento?

2. Algunas respuestas a los contraejemplos Gettier

La tesis de las premisas falsas

Un primer intento de desarticular los ejemplos presentados por Gettier es la tesis de las "falsas premisas". Según esta tesis, las creencias verdaderas y justificadas de los ejemplos de Gettier son inferidas o implicadas a partir de creencias justificadas pero falsas (como "Jones logrará el trabajo", en el caso I, y "Jones tiene un Ford" en el caso II). De este modo, la definición de "conocimiento podría ser reconstruida con facilidad, de modo que el conocimiento sería una creencia verdadera justificada que no depende de premisas falsas.  En lenguaje semiformal:

La creencia del sujeto S de que p (una afirmación sobre algo) no puede inferirse desde ninguna falsedad.

Sin embargo, esta solución es problemática, porque pueden construirse nuevos ejemplos tipo Gettier en los cuales la creencia verdadera justificada no es el resultado de un razonamiento que proceda desde una premisa falsa. Puede verse uno de estos contraejemplos inmunizados frente a falsas premisas en el apartado 4 (No False Lemmas) de la entrada The Analysis of Knowledge, en la Stanford Encyclopedia of Philosophy.

 Las tesis de la cuarta condición (CVJ + X)

Este conjunto de tesis agrupa los intentos más importantes hechos hasta la fecha para tratar de desarticular el desafío epistemológico de Gettier. Estas argumentaciones tratan de buscar una llamada "cuarta condición" epistémica (la condición "X"), una condición que, añadida a las condiciones previas de justificación, verdad y creencia (creencia verdadera justificada, o "CVJ"), daría lugar a un kit de condiciones necesarias y conjuntamente suficientes. Veamos sumariamente algunas de estas propuestas.

1. La teoría causal de Goldman

Según Alvin Goldman, la creencia de una persona está justificada sólo si es la verdad de esta creencia la causa de que la persona tenga dicha creencia (y ahí se tiene la cuarta condición, o condición X). Además, para que tal creencia veradera justificada compute como conocimiento, esa persona debe ser capaz de una reconstrucción mental correcta de esa cadena causal. Esto descartaría que, por ejemplo, la creencia de Smith de que "quien tenga diez monedas en su bolsillo obtendrá el trabajo" sea un auténtico conocimiento pues tal creencia se infiere de una creencia previa, a su vez falsa ("es Jones quien obtendrá el trabajo"). Sin embargo, Goldman tiene que hacer frente a la dificultad de explicar cómo puede diferenciarse una relación causal apropiada de una inapropiada, lo que a su vez remite al problema de la fiabilidad de la justificación. Y definir las bases de esta fiabilidad puede conducir, si no se argumenta con mano diestra, a la regresión infinita de querer fundamentar la justificación en la posesión de una creencia previa (a modo de premisa) que es a su vez verdadera y justificada.

2. La condición de refutabilidad de Lehrer-Paxson

Según estos autores, el conocimiento es creencia verdadera justificada e irrefutable (cuarta condición añadida). Es decir, una tal creencia cuenta como conocimiento si y sólo si no existe una nueva verdad que, de ser conocida por el sujeto cognoscente, podría refutar su actual justificación para sostener la creencia señalada. En el caso I de Gettier, si Smith hubiese sabido la verdad de que Jones no conseguiría el trabajo, esta verdad hubiera refutado la justificación que sostenía su creencia. Esta propuesta ha sido criticada sobre todo con base en la falta de precisión de la noción de "verdad refutadora".

Una versión más fuerte de la tesis de la refutabilidad es la llamada Propuesta de infalibilidad, formulada por Lehrer y Unger, según la cual es lícito eliminar los contraejemplos Gettier como desafíos a nuestra comprensión del conocimiento simplemente rechazando la posibilidad de que una justificación falible pueda satisfacer adecuadamente lo que debe ser la condición de una creencia verdadera justificada sobre algo. Sin embargo, esta propuesta fuerte se enfrenta a la importante objeción de no tener en cuenta la realidad empírica del conocimiento en los seres humanos, que muestra continuamente la falibilidad de sus fundamentos, sean éstos fisiológicos (los sentidos y la percepción), instrumentales (la imperfección de aparatos y mediciones) o metodológicos (la incapacidad de cubrir en un diseño experimental, por ejemplo, absolutamente todas las variables que definen exhaustivamente las condiciones de contorno potencialmente importantes).

3. El pragmatismo y la tesis de la intrusión pragmática


 El punto de vista pragmático, tradicionalmente sustentado en las obras de Peirce y James, elude las consideraciones epistémicas escolásticas y las despacha como ejercicios de pedantería académica. De acuerdo con este punto de vista, lo importante es discernir si la creencia en cuestión conduce a resultados fructíferos y si la empresa del conocimiento es, en general  una empresa efectivamente fructífera (podría suponerse que este factor de efectividad práctica constituiría la cuarta condición, o condición X). Peirce, en concreto, enfatiza el falibilismo de la empresa epistémica y cree que la idea de la certidumbre absoluta no es sino una barrera para la investigación de la realidad. Cualquier afirmación no cualificada puede ser al menos parcialmente incorrecta o, si es correcta, puede serlo por razones no totalmente correctas. En cualquier caso, estas consideraciones no deben coartar nunca la praxis epistémicamente motivada.

Pero la postura pragmática no se agota en tan ilustres atecedentes. En los últimos años, algunos epistemólogos han formulado la llamada "tesis de la intrusión pragmática", que insiste en la importancia de los factores distintivamente pragmáticos a la hora de afirmar que alguien tiene conocimiento sobre algo. La intrusión pragmática viene a decir que una diferencia en las circunstancias prácticas puede constituir una diferencia en el conocimiento que cada persona tiene sobre una determinada cuestión, y que tal diferencia viene motivada por los intereses subjetivos de esa persona. En términos semiformales.

El sujeto S conoce que p si y sólo si no existe ninguna debilidad epistémica con respecto a p que impida a S usar adecuadamente p como una razón para la acción.

Dos ejemplos de aplicación de esta "intrusión pragmática" ayudarán a aclarar esta tesis. Ambos está tomados del libro de Jason Stanley Knowledge and Practical Interests (2005).

Primer caso o situación, de apuesta pequeña

"Hannah y su esposa Sarah conducen camino de su casa un viernes por la tarde. Tienen la intención de parar de camino en el banco para depositar el dinero de sus sueldos. No tiene mayor importancia que lo hagan, ya que no tienen pagos ni facturas inminentes. Pero cuando circulan frente al banco observan que la fila de gente es muy larga, como es habitual un viernes por la tarde. Tomando en consideración que no es urgente que hagan el depósito en ese mismo momento, Hanna dice : "Sé que el banco abrirá mañana porque estuve ahí hace justamente dos semanas un sábado por la mañana. Podemos depositar el dinero mañana por la mañana."

Segundo caso o situación, de apuesta grande

"Hannah y su esposa Sarah conducen camino de su casa un viernes por la tarde. Tienen la intención de parar de camino en el banco para depositar el dinero de sus sueldos. Puesto que tienen que hacer efectivo un pago inminente y tienen muy poco dinero en la cuenta, es muy importante que ambas depositen el dinero el sábado. Hanna recuerda que estuvo en el banco hace dos semanas un sábado por la mañana, y que estaba abierto. Pero Sarah puntualiza que los bancos cambian su horario. Hanna dice. "Creo que tienes razón. No sé si el banco abrirá mañana".

En las dos situaciones la certidumbre del conocimiento que se pretende tener acerca del horario del banco el sábado por la mañana depende de las distintas circunstancias expuestas. Estas circunstancias, a su vez, generan diferentes intereses y motivaciones en los agentes cognoscentes. Como resultado, el estatus epistémico de los agentes es diferente en ambas situaciones. Es legítimo, entonces, hacerse estas preguntas: ¿está la creencia de Hannah, en relación con el horario del banco, más justificada en el primer caso, o en el segundo? ¿cuál de las dos creencias -que el banco abrirá el sábado o que el banco no abrirá el sábado- sería "más" verdadera? ¿puede hablarse de "conocimiento" en alguno de estos casos?

Manuel Corroza

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