Ir al contenido principal

Ser políticamente correcto en Blanconia.


En el país de Blanconia, tras siglos de aislamiento, hablan un castellano bastante particular. Las palabras, en lugar de tener género, tienen color. Hay color blanco y color negro. El color blanco se designa, normalmente, con una terminación en "-e", mientras que el color negro usa la terminación "-i". Sucede que parte de la población es blanca, y parte negra. Un blanco, en el habla del lugar, se llama "une blanque", y un negro "uni negri". Sucede que la manera de expresar el plural que integre a blancos y negros es de color blanco. Así, para decir "señores y señoris" basta con decir "señores". Ciudadanos (y ciudadanas) se dice "ciudablanques" o "ciudanegris" según el color del ciudadano. Un padre o madre blanco es un "blanquegenitor" y, si es negro, "negrigenitor". También hay terminaciones en "-a" o en "-o" arbitrarias que no quieren decir nada especial. Hay voces en contra de estos y otros usos, que son respondidas con discursos como este, que se publicó en un conocido diario:

"De un tiempo a esta parte, viene estando en la agenda políticamente correcta usar y abusar de expresiones engorrosas solamente para evitar usos perfectamente establecidos en nuestro idioma, que tiene sus propios recursos para designar las cosas. ¿Qué sentido puede tener decir "ciudablanques y ciudanegris" si con decir "ciudablanques" ya se sabe que nos estamos refiriendo también a lis ciudanegris? Le lenguaje hace así el plural, ¿qué necesidad hay de cambiar? No debemos confundir el color gramatical con el color de la raza. Una cosa no tiene que ver con la otra.

De igual manera, ¡qué empeño tan inútil en decir "el ser humano ha llegado a la Luna"!, cuando tode le munde entiende que, cuando decimos "le blanque ha llegado a la Luna" nadie piensa que se quiera excluir la aportación de lis negris a tal empresa. ¿En qué cabeza cabe asumir tal cosa? Ahora hay que hablar de la "Asociación de banquegenitores y megrigenitores de alumnes", cuando basta, según nuestro idioma, y es más económico y sencillo, decir "Asociación de blanquegenitores de alumnes". Además, habría que decir también "de alumnes y alumnis". ¡Hasta quieren que nuestro país cambie de nombre para llamarse "Personia". ¡Cuánta tontería!

Siempre se ha hablado de "une blanque de negocios", "uni negri de la limpieza", "le jefe de personal", "li peluqueri"... No hay razón por la que alterar los nombres de estos oficios, que siempre se han llamadado así, aunque sea una persona del otro color quien lo ejerce.

¿Y esa costumbre de evitar los tratamientos de cortesía de toda la vida? A une blanque se le llama "señore", mientras que a uni negri se le llama "señori o señoriti" dependiendo de su tiene trabajo o está desempleadi. Antes también existía el término "señorite" para les blanques, pero está en desuso. ¿Por qué eliminar también el "señoriti"? ¿No querrán muchis negris que se sepa su estatus laboral? Si uni negri está desempleadi, será bueno para íl el que se sepa que está buscando trabajo. ¿Por qué impedir esto? ¿Solo porque ya no se usa para les blanques? Todes sabemos que el trabajo es más importante para lis negris, y que siempre están pensando en estar empleadis.

Y luego están esas palabras "presidenti", "modiste"... Solo porque todes les presidentos han sido blanques, ahora se quiere cambiar la palabra "presidento", que valía para los dos colores y ni siquiera acaba en "-e", para decir "presidenti". ¡Hasta llegarán a hacernos decir esa aberración lingüistica que sería "presidente", para hablar de le presidento blanque! Es un error decir que las palabras tienen otra cosa que no sea un uso gramatical, y que tienen connotaciones raras que deberíamos elimiar, forzando le lenguaje. ¡Las connotaciones estarán en la cabeza de les que piensan así, no en la lengua!

Cuidablanques de nuestro país, les blanquegenitores de nuestres blanquegenitores desarrollaron un lenguaje, con sus virtudes y sus defectos, pero que nos permite comunicarnos perfectamente. La sociedad ha pasado por distintas fases. Es cierto que lis negris han estado en inferioridad de condiciones durante muchos siglos, pero el lenguaje no es culpable de esto, ni refleja ninguna pretensión de ocultar a esta parte de la población. Volvamos a la sensatez.

¡Muchas gracias a todes!"

José Luis Ferreira

Comentarios

Entradas populares de este blog

El mito de la filosofía oriental (Andrés Carmona)

28/05/2016.
Roberto Augusto ha publicado recientemente un texto provocador criticando la historia de la filosofía estándar por considerarla eurocéntrica en tanto que meramente occidental y que ignora la filosofía oriental. Daniel Galarza ha respondido a su artículo, recibiendo otra respuesta del propio Roberto Augusto.

«La pobreza es un estado mental»: desigualdad y el mito de la meritocracia

«La injusticia siempre exige justificaciones y argucias; las causas justas mucho menos». (Robert Trivers: La insensatez de los necios)
 Por José María Agüera Lorente Oigo la escueta noticia a través de la radio: Ben Carson, el secretario de vivienda estadounidense, afirma que la pobreza es «un estado mental». Busco en internet qué hay tras lo que aparece en forma de titular en varios medios digitales. Así me entero de que el señor Carson, neurocirujano de oficio, fue el primer afroamericano en ser nombrado jefe de neurocirugía pediátrica en el Centro Infantil Johns Hopkins de Baltimore. Negro, es decir, hombre perteneciente a una minoría que, atendiendo a los datos estadísticos de toda índole, es el grupo de la ciudadanía que más sufre la pobreza en un país de por sí con un importante índice de desigualdad; para ponerlo en cifras, el índice de Gini, que cuantifica la desigualdad en los Estados, se situó en la república norteamericana en 0,48 puntos según informe de 2015, siendo en Es…

Mario Bunge contra la psicología evolucionista

La psicología evolucionista es la ciencia emergente (o protociencia)que investiga la evolución de las habilidades y estrategias cognitivas. En la actualidad, es una disciplina que goza de gran popularidad entre los divulgadores de la ciencia. Muy probablemente su popularidad se deba, en buena medida, a que suele ser el tema de discusión de algunos de los divulgadores y psicólogos más famosos de la actualidad, como Michael Shermer, Jesse Bering, Desmond Morris, Leda Cosmides, Richard Dawkins, Daniel Dennett y Steven Pinker. Pero algo curioso es el hecho de que, paralelo al auge y popularidad de esta rama del saber, también existe un creciente escepticismo sobre la versión popular de la psicología evolucionista, principalmente empujado por filósofos de la ciencia (así como por algunos activistas del escepticismo científico, como PZ Myers y Rebecca Watson).
Algunas de las críticas a la psicología evolucionista, se ha demostrado, son el resultado de no entender qué es lo que investiga (o…