10 de octubre de 2014

Spiderman y la falacia del tercio excluso

Una falacia lógica es una proposición que parece ser cierta pero que en realidad no lo es. El conocer las falacias lógicas es de vital importancia a la hora de intentar participar en un debate racional, de este modo podemos evitar el ser persuadidos por algo que parece un argumento cuando en realidad de argumento tiene más bien poco. Por supuesto el debate debe ser racional por la sencilla razón de que si no lo es, entonces ni es debate, ni es nada.

Hoy vamos a ver una falacia de la mano del Duende Verde, uno de los archienemigos de Spiderman. En la película Spiderman(2002), el Duende Verde ha descubierto la personalidad secreta del bueno de Spidey. El Duende aprovecha esta información para entre otras cosas raptar a Mary Jane Watson, que no es otra que la mujer por la que nuestro héroe bebe los vientos. Por si esto fuera poco el Duende toma posición en el Puente Queensboro, allí, con una mano sostiene en vilo a Mary Jane, con la otra sujeta el cable de un teleférico, la cabina de dicho teleférico está llena de niños, la situación es dramática, nuestro héroe espera a ver que es lo que el Duende tiene en mente, y el Duende no decepciona, lo que ha planeado es una elección demencial:
¡Sipderman! Por esto sólo son héroes los idiotas. Porque uno nunca sabe cuándo puede salir un lunático con una oferta sádica:
¿Dejar morir a la mujer que amas o bien hacer que los niños sufran?
Tú eliges, Spiderman. Y verás cómo se recompensa a los héroes.
Acto seguido el Duende suelta a la vez el teleférico y a Mary Jane dejando que ambos se precipiten al vacío. La elección que plantea el Duende es una falacia lógica, de hecho es una de las más conocidas. El nombre por el que se la conoce es falacia del tercio excluso. Dicha falacia consiste en plantear una elección entre dos opciones como si éstas fueran las dos únicas opciones posibles. Las opciones que presenta el Duende ¿son las dos únicas formas de actuar que le quedan a Spiderman? No, y Spiderman lo sabe. Al menos existen dos opciones más, una de ellas es por la que opta nuestro arácnido amigo. Tranquilos, si no habéis visto la pélicula no voy a desvelar que opción toma Spidey demostrandole al Duende que él no cae en falacias lógicas.

Despúes de que el Duende suelte a sus dos presas, vemos a Spiderman en primer plano, en uno de sus "ojos" vemos el reflejo de Mary Jane cayendo y en el otro el reflejo de la cabina del teleférico también en caída libre, son unos breves instantes en los que nuestro héroe permanece quieto, pensando. Spiderman elude la falacia presentada por el Duende, y aunque sus poderes le son de utilidad para materializar la decisión que toma, lo remarcable es que lo que le salva de caer en la falacia es su pensamiento racional.  Es su capacidad de razonar la que le lleva a tomar esa decisión y esto presenta un punto interesante. El filósofo Immanuel Kant en su ensayo ¿Qué es la ilustración? definía el alma del movimiento ilustrado con la frase "atrévete a usar tu propio intelecto", según Kant uno no alcanza la madurez hasta que es capaz de pensar por sí mismo. Lamentablemente hay mucha gente que nunca llega a ese estado.

Pero para que uno pueda valerse de su propio intelecto debe saber como pensar, para ello es indispensable conocer las falacias lógicas, no sólo para no usarlas sino para no ser embaucados por aquellos que las usan, ya sea consciente o incoscientemente. Según Kant el núcleo central de una persona ilustrada es el pensar por sí mismo sin que otros le digan lo que tiene que pensar, pero si esta persona no sabe pensar ¿puede ser realmente una persona ilustrada? La independencia de pensamiento no nos garantiza el ser ilustrados. Si tenemos un pensamiento independiente y formado por nosotros mismos, pero al mismo tiempo no sabemos distinguir entre argumentos y falacias puede que seamos independientes, pero en realidad seremos presa de nuestras propias limitaciones, una de ellas sería nuestra ignorancia y/o incapacidad para distinguir los argumentos de lo que no lo son. Resumiendo, que antes de pensar por nosotros mismos debemos aprender cómo pensar. Kant ya vio esto tremendamente claro, para alcanzar esta meta de pensar por uno mismo se necesita la educación, de hecho, para Kant la educación era algo esencial en la lucha por alcanzar una edad ilustrada. El alemán llego a escribir:
"El hombre no llega a ser hombre más que por la educación. No es más que lo que la educación hace de él.[...] Por eso, la educación del hombre es el problema mayor y más difícil que pueda planteársele al hombre. En efecto, las luces dependen de la educación y la educación de las luces"
Lamentablemente en las escuelas se tiende más a enseñar qué pensar que a cómo pensar. Pero aquí no acaban nuestros problemas a la hora de alcanzar esa enmancipación del pensamiento que para Kant era el núcleo de la ilustración. También debemos conocer los sesgos a los que estamos sometidos, los sesgos pueden ser de origen biológico o cultural. Los sesgos nos impiden valorar de forma correcta la información que nos llega. Entre otras cosas los sesgos nos harán adaptar la información que nos llega a nuestra preconcepción del mundo, por ello es importante conocerlos y enfrentearnos a ellos.


Una vez más la educación se nos presenta como una herrameinta tremendamente necesaria. Por el momento podemos concluir que Spiderman parece poseer las herramientas del pensamiento racional así como la independencia de jucio. Esta capacidad de pensar de forma racional por sí mismo es lo que en esa acción le ha convertido en un héroe, su poderes le ayudan, y mucho, pero lo esencial era salir airoso de la falacia planteada por el Duende, y eso lo consigue por saber pensar no porque le haya picado una araña radioactiva. Así pues, Spiderman nos sirve de inspiración. Spidey nos recuerda que gracias al pensamiento racional podemos en ocasiones llegar a ser héores. La próxima vez que ejerzcas tu pensamiento racional señalando falacias, desmontando argumentos etc. si te espetan "¡qué cuadriculado eres!"(que es otra falacia, ad hominem) puedes responderles "quizás, pero estoy más cerca de ser un superhéroe de lo que tú jamás estarás".


Publicado originalmente en superfilosofia.com

Para pensar más: 

1 comentario:

  1. Me gusta tu azonamiento. Por desgracia, es físicamente inviable. Spiderman no podía haber salvado a nadie. En mi opinión, lo único que demuestra esa escena es la incapacidad de Spiderman por mojarse y tomar una decisión. En mi pueblo se le llama estar en misa y repicando.

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