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Iatrofilosofía, ¿y eso con qué se come?

Iatrofilosofía es una palabra bastante extraña. No parece hacer referencia a nada excepto, claro, a que parece ser una disciplina filosófica. Sin embargo, suena más misteriosa de lo que en realidad es: iatrofilosofía es sinónimo de filosofía de la medicina, la rama de la epistemología (o filosofía de la ciencia) que se ocupa de reflexionar sobre los problemas semánticos, lógicos, metafísicos y éticos de la medicina.

La iatrofilosofía es una de las ramas especializadas de la filosofía de la ciencia más fascinantes y a la vez una de las menos usuales en tesis y trabajos de investigación. Esto es algo extraño, dado que existen asociaciones, libros y revistas especializadas en el tema, tales como Journal of Medicine and Philosophy; Philosophy, Ethics, and Humanities in Medicine; Medicine Studies; Medicine Health Care and Philosophy; American Journal of Bioethics; Ars Medica; Bulletin of the History of Medicine; y Boletín Mexicano de Historia y Filosofía de la Medicina, por mencionar algunos.

Por alguna razón que no sé exponer, la iatrofilosofía es poco conocida. Es menos conocida que otras disciplinas como la filosofía de la historia, la filosofía de la sociología, la filosofía de las matemáticas o la filosofía de la tecnología. Tal vez es poco conocida dado que la medicina suele verse demasiado lejana de las humanidades, o porque los interesados en filosofía de la ciencia se van casi siempre por las ramas más comunes, es decir, la filosofía de la física, la filosofía de la biología, la filosofía de la mente y la filosofía de la lógica. En fin, continuemos con la iatrofilosofía.

Como es usual, cuando alguien no conoce algún concepto y después se da cuenta que este involucra cosas extrañas como la metafísica, la semántica y la deontología, suele presentarse algo de escepticismo sobre si es legítimo definir a "ese algo"  (en este caso la iatrofilosofía, que analiza los mecanismos y principios de la medicina) como una disciplina seria. ¿Pues qué no se ven esos principios y mecanismos en la carrera de medicina? ¿No se supone que los médicos saben definir bien los conceptos y problemas de su propia especialidad? ¿No se trata más bien de un enredo conceptual para que los filósofos metiches metan sus narices en la praxis médica?

Lo cierto es que estas preguntas son en efecto válidas, y sin duda cuando un filósofo intenta hablar sobre medicina sin tener experiencia o conocimientos en esta ciencia, es una señal para mirar con desconfianza dicho discurso. No han faltado los que presentaron (y presentan aún) ponencias, conferencias o ensayos sobre cosas como, la relación entre fenomenología y la praxis médica; o asegurado que no existe algo como "LA medicina", sino que lo que hay son "las medicinas" y que cada una tiene la misma validez de acuerdo a sus paradigmas (de modo que medicina y brujería serían igual de válidos); o los que niegan la existencia de las enfermedades mentales, de los gérmenes o la efectividad de inventos en beneficio de la sociedad, como lo son las vacunas. También están aquellos que rayan en la paranoia asegurando tonterías como que la industria farmacéutica es la que decide qué enfermedades se curan y qué enfermedades permanecen o incluso si se "crea" una nueva enfermedad para "estabilizar el mercado" y cosas parecidas.

Para poner un ejemplo claro sobre mala filosofía de la medicina, me viene a la mente la conferencia magistral impartida por el maestro Enrique Uribe Avín en el último día del Primero Congreso Jalisciense de Filosofía, celebrado en septiembre de 2013 en las instalaciones del CUCSH (Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades, para los que no lo conozcan) de la U de G. En su conferencia, Uribe Avín comenzó asegurando su tesis principal, afirmando que lo que autores como Ruy Pérez Tamayo o Mario Bunge llaman "LA medicina" no existe. Lo que existe son muchas formas de medicinas, y cada una tiene su validez en su propio contexto con sus propios paradigmas inconmensurables, o sea, imposibles de comparar entre sí. Todo esto en base a la idea de paradigma de Thomas Kuhn (que por cierto, si Kuhn hubiera presenciado la conferencia de Uribe Avín, seguro se volvía a morir).

Uribe Avín afirmó en base a esto que la medicina practicada por Hipócrates en la antigua Grecia, era igual de válida y verdadera en sus postulados (y en su época), que lo es hoy en día para nosotros la medicina basada en la ciencia (a la que se refiere erróneamente como alopática). Según prosiguió, la medicina científica es igualmente válida que "otras medicinas" como la homeopatía y la acupuntura. Las afirmaciones de Uribe Avín son un buen ejemplo de mala filosofía, y todo por su tesis central: el relativismo cultural mal interpretado de la obra de Kuhn.

En primer lugar, es falso que la validez y veracidad de la medicina se deba a sus conceptos y el marco teórico en el que se desarrollan, sino que son válidos y verdaderos en función de que reflejen un respeto por los hechos empíricos y muestren coherencia y consistencia en sus teorías con estos mismos. Vamos, no podemos asegurar que la medicina científica sea igual de válida que la homeopatía o la brujería, porque por lo menos la medicina científica se basa en hechos y teorías científicas corroboradas, no en especulaciones de algún autor en específico.

Como es evidente, la filosofía es en muchos casos (como el anterior) una horrible cuna para poner cómoda a la pseudociencia y la superstición. Pero eso no significa que debamos descartarla, sino que como en todo, debemos tener los ojos bien abiertos ante aquellas afirmaciones que no se basen en el mundo real. La iatrofilosofía, para que funcione, debe reflexionar en base al conocimiento médico-científico, no especulando fuera de este. Así es como podemos llegar a tener interesantes preguntas filosóficas sobre medicina, que desde luego, no pueden ser contestadas por aquellos ajenos a la actividad médica. Por tanto, la iatrofilosofía, como toda filosofía especializada de la ciencia, no es un asunto solo de filósofos con intereses científicos, sino también de científicos (en este caso, médicos) con intereses filosóficos.


Los problemas iatrofilosóficos más estudiados, suelen ser aquellos problemas de Ética Biomédica (una rama de la Bioética) referentes a la relación médico-paciente. Sin embargo, no son los únicos ni los más interesantes.

Solo para dejarlos con algo en qué pensar, postulemos algunas de las preguntas más interesantes de la filosofía de la medicina, algunas de las cuales las tomo de las reflexiones de Mario Bunge: ¿Qué es la medicina: ciencia, técnica o tecnología? ¿Es la medicina predominantemente empírica, intuitiva o racional, o una combinación de las tres? ¿Qué clase de saber es el saber médico y qué clase de praxis el ejercicio de la medicina? ¿En qué consiste la verdad de un diagnóstico o de un pronóstico médico? ¿En qué difiere el conocimiento médico del biológico? ¿Cómo se ponen a prueba las teorías médicas? ¿Será posible pensar en que algún día podrá ser posible hablar de un "Newton de la medicina"? ¿Qué es una enfermedad? ¿Debe seguir intentándose salvar la vida a todo coste o es preciso tener en cuenta los factores psicológicos y económicos? ¿Es moralmente lícito el ejercicio privado de la medicina en áreas donde la enorme mayoría de la población carece de acceso a servicios médicos? ¿Debería un médico certificado recomendar y practicar pseudomedicinas como la homeopatía, solo porque sus pacientes consideran que son efectivas o debería informar adecuadamente a sus pacientes?

En fin, para no hacérselas larga, les diré sencillamente que la iatrofilosofía es de esas cosas de las que uno no solo debería interesarse por cultura o por conocer de filosofía, sino que además es un asunto que habría que conocer por nuestro bienestar y salud.

Si te ha interesado el tema, te dejo esta genial plática de Mario Bunge presentando su más reciente libro sobre el tema Filosofía para Médicos, en Intramed:




Si quieres introducirte en los problemas tradicionales metafísicos y epistemológicos de la medicina, puedes consultar el artículo referente al tema de la Internet Encyclopedia of Philosophy. Si crees que ya tienes lo necesario para meterte de fondo al tema, consulta el "Boletín Mexicano de Historia y Filosofía de la Medicina", publicado por la Sociedad Mexicana de Historia y Filosofía de la Medicina. Si buscas libros sobre el tema, puedes consultar Principia Médica. La medicina y el hombre, una maravillosa obra de historia, antropología, bioética y filosofía de la medicina, de Federico Ortiz Quesada; Historia y Filosofía de la Medicina, de Juan Jaramillo Antillón; la antología Textos Generales sobre Medicina, de Ruy Pérez Tamayo con interesantes reflexiones sobre temas como la enfermedad y la muerte; así como también las dos obras de Mario Bunge en las que trata el tema: Epistemología y Filosofía para Médicos. Por último (pero no menos importante), para adentrarte en el quehacer médico, así como sus problemas de definición, investigaciones recientes y la lucha contra la pseudomedicina, entra al portal Science-Based Medicine creado y coordinado por Steven Novella.

Por Daniel Galarza Santiago.

Comentarios

  1. Genial post :) Me apunto los libros que recomiendas al final :)

    Un saludo!

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    Respuestas
    1. ¿No te da vergüenza?:

      http://homeopatiayseudoescepticismo.wordpress.com/2014/07/12/otro-seudoesceptico-reconoce-que-la-homeopatia-funciona/

      Eliminar
  2. El problema con Bunge es que al no ser médico (y no quiero apelar a la falacia de autoridad) no sabe qué hace un médico (excepto su padre que lo era), no sabe lo que es atender a la gente real. Se queda un poco en lo teórico y no sale de su dogma o decálogo de lo que para él es ciencia y lo que no, un esquema harto absurdo que no tiene pies ni cabeza, que encasilla las ciencias sociales como no ciencia, donde prima un monismo metodológico típico de Comte o Durkheim. Desecha la fenomenología tergiversando a muchos autores que se nota no comprende. La formación autodidácta de Bunge es ciertamente deficiente, y su honestidad no lo es menos:

    http://homeopatiayseudoescepticismo.wordpress.com/2013/02/10/mario-bunge-i-que-son-las-seudociencias/

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