Ir al contenido principal

El castigo sin libre albedrío



Jerry Coyne explica claramente la función de la pena para los que no creemos en el libre albedrío:

El objeto de la pena, si eres un determinista, es triple: la disuasión, la rehabilitación, y alejar a los delincuentes de la sociedad para evitar mayor daño. (La retribución no es una opción viable, ya que no sirve para nada, aparte de atender nuestro deseo de venganza.) Ninguno de éstos se cumple con la pena capital, y tal vez tampoco con cadenas perpetuas automáticas sin libertad condicional. Si no crees que un asesino o un violador hicieron una "elección" libre con sus acciones, entonces tienes que repensar cómo hacer frente a su transgresión. La razón por la que no nos concentramos más en qué formas de castigo son las mejores para disuadir a otros, rehabilitar a los delincuentes, y mantenerlos alejados de la sociedad hasta que no hagan más daño, es porque esas cosas son difíciles de hacer. Requieren estudio empírico — análisis científico. Pero es lo que debemos hacer si nuestro sistema de justicia va a ser a la vez racional y humano. Lo que no haces es seguir infligiendo crueldad simplemente porque eso es lo que siempre se ha hecho.

Una más para las consecuencias negativas de creer en el libre albedrío y lo profundamente irracional de la pena de muerte.

De hecho, ya estamos dando pasos en el sentido correcto, por ejemplo, con la neurocriminología.

David Osorio
@Daosorios
(Publicado originalmente en De Avanzada | Imagen: Alan Cleaver via photopin cc)

Comentarios

  1. Bueno, yo no creo en el libre albedrío (post pendiente en mi blog), pero si estoy a favor de la pena de muerte, al menos en teoría.

    ResponderEliminar
  2. Decir "libre albedrío" es una expresión tautológica, ya que la primera palabra está comprendida en la segunda.

    Y el albedrío es una facultad humana. En fin.

    ResponderEliminar
  3. Todos los hechos del cosmos sólo pueden ser o determinados, o azarosos, o probabilísticamente inclinados. En ninguno de ellos pueden basarse las conclusiones que se extraen de la supuesta existencia del libre albedrío.
    David: ¿En base a qué apoyás la pena de muerte en un contexto determinista?

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

El mito de la filosofía oriental (Andrés Carmona)

28/05/2016.
Roberto Augusto ha publicado recientemente un texto provocador criticando la historia de la filosofía estándar por considerarla eurocéntrica en tanto que meramente occidental y que ignora la filosofía oriental. Daniel Galarza ha respondido a su artículo, recibiendo otra respuesta del propio Roberto Augusto.

«La pobreza es un estado mental»: desigualdad y el mito de la meritocracia

«La injusticia siempre exige justificaciones y argucias; las causas justas mucho menos». (Robert Trivers: La insensatez de los necios)
 Por José María Agüera Lorente Oigo la escueta noticia a través de la radio: Ben Carson, el secretario de vivienda estadounidense, afirma que la pobreza es «un estado mental». Busco en internet qué hay tras lo que aparece en forma de titular en varios medios digitales. Así me entero de que el señor Carson, neurocirujano de oficio, fue el primer afroamericano en ser nombrado jefe de neurocirugía pediátrica en el Centro Infantil Johns Hopkins de Baltimore. Negro, es decir, hombre perteneciente a una minoría que, atendiendo a los datos estadísticos de toda índole, es el grupo de la ciudadanía que más sufre la pobreza en un país de por sí con un importante índice de desigualdad; para ponerlo en cifras, el índice de Gini, que cuantifica la desigualdad en los Estados, se situó en la república norteamericana en 0,48 puntos según informe de 2015, siendo en Es…

Mario Bunge contra la psicología evolucionista

La psicología evolucionista es la ciencia emergente (o protociencia)que investiga la evolución de las habilidades y estrategias cognitivas. En la actualidad, es una disciplina que goza de gran popularidad entre los divulgadores de la ciencia. Muy probablemente su popularidad se deba, en buena medida, a que suele ser el tema de discusión de algunos de los divulgadores y psicólogos más famosos de la actualidad, como Michael Shermer, Jesse Bering, Desmond Morris, Leda Cosmides, Richard Dawkins, Daniel Dennett y Steven Pinker. Pero algo curioso es el hecho de que, paralelo al auge y popularidad de esta rama del saber, también existe un creciente escepticismo sobre la versión popular de la psicología evolucionista, principalmente empujado por filósofos de la ciencia (así como por algunos activistas del escepticismo científico, como PZ Myers y Rebecca Watson).
Algunas de las críticas a la psicología evolucionista, se ha demostrado, son el resultado de no entender qué es lo que investiga (o…